Emily la de Luna Nueva
Emily la de Luna Nueva El otro poema era largo y lo escribí en una hoja. Se llama El Monarca del Bosque. El Monarca es el abedul grande del bosque de John el Altivo. Ese bosque me gusta tanto que duele. Entiendes ese tipo de dolor. A Ilse también le gusta y jugamos allí casi todo el tiempo que no estamos en Tansy Patch. En él tenemos tres caminos. Los llamamos El Camino del Hoy, el Camino del Ayer y el Camino del Mañana. El Camino del Hoy está junto al arroyo y lo llamamos así porque ahora es precioso. El Camino del Ayer está entre los restos de unos árboles que John el Altivo cortó y lo llamamos así porque antes era muy bonito. El Camino del Mañana es un sendero pequeño en el claro de los arzes y lo llamamos así porque algún día, cuando los arzes crezcan, será muy bonito. Pero ¡ay!, papá querido no me he olvidado de los arbolitos de casa. Siempre pienso en ellos antes de irme a acostar. Pero aquí soy feliz. No es malo ser feliz, verdad papá. La tía Elizabeth dice que me recuperé muy rápido de añorar mi vieja casa pero muy a menudo yo añoro por dentro. Me hice amiga de John el Altivo. Ilse es muy amiga de él y siempre va a verlo trabajar en su taller de carpintería. El dice que ya hizo suficientes escaleras como para ir al cielo sin ayuda del sacerdote pero es una broma. En realidad es un católico muy devoto y va a la capilla de White Cross todos los domingos. Yo voy con Ilse aunque tal vez no debería ir, ya que él es un enemigo de mi familia. Es un hombre de un porte muy digno y modales refinados, muy amable conmigo, aunque a mí no siempre me gusta. Cuando le hago una pregunta en serio siempre hace un guiño al contestarme. Eso es una ofensa. Claro que nunca le hago preguntas sobre temas de relijión, pero Ilse sí. A ella le gusta él, pero dice que sería capaz de quemarnos a todos en la hoguera si tuviera poder para hacerlo. Se lo preguntó a él, directamente, y él me hizo un guiño a mí y dijo: «ah, no quemaríamos a lindas niñas protestantes como vosotras. Sólo quemaríamos a las feas». Fue una respuesta frívola. La esposa de John el Altivo es una mujer buena y nada orgullosa. Parece una manzanita roja arrugada.