Emily la de Luna Nueva
Emily la de Luna Nueva —Gracias —dijo Emily, tÃmidamente, mirándolo con sus grandes ojos grises que parecÃan azules bajo las largas pestañas. Era una mirada muy efectiva que no perdÃa nada de su eficiencia por el hecho de ser absolutamente inconsciente. Nadie le habÃa dicho todavÃa a Emily qué seductora era esa mirada, súbita y tÃmida.
—¿No es tremendo? —dijo el muchacho con soltura. Se metió las manos en los bolsillos rotos y miró a Emily tan fijamente, que ella bajó los ojos, confusa, provocando un efecto mayor con sus párpados modestos y las pestañas sedosas.
—Es espantoso —dijo ella, estremeciéndose—. Y me dio mucho miedo.
—¿En serio? Y yo que pensaba qué tenÃas mucho valor por quedarte parada allÃ, mirándolo fresca como una lechuga. ¿Cómo es tener miedo?
—¿Tú nunca has tenido miedo? —preguntó Emily.
—No, no sé lo que es —respondió el muchacho con indiferencia y algo de orgullo—. ¿Cómo te llamas?
—Emily Byrd Starr.
—¿Vives por aqu�
—En la Luna Nueva.
—¿Dónde vive Jimmy Murray el Simplón?
—No es un simplón —exclamó Emily, indignada.