Emily la de Luna Nueva
Emily la de Luna Nueva La tÃa Elizabeth no dijo mucho más. No parecÃa que hubiera mucho que decir. Además, no iban a talar el bosque. Al mensajero de buenas noticias se le suele perdonar casi todo. Se conformó con mirar severamente a Emily, que estaba demasiado contenta y entusiasmada para molestarse por mirada más o mirada menos. Se llevó la carta a la ventana de la buhardilla y se deleitó con la estampilla y el sello, antes de sacar el contenido.
Querida Perla de las Emilys —escribÃa el padre Cassidy—. He visto a nuestro altivo amigo y estoy seguro de que tu morada verde en el paÃs de las hadas quedará a salvo para tus sueños iluminados a la luz de la luna. Yo sé que tú danzas bajo la luz lunar, cuando los mortales roncan. Creo que tendrás que cumplir la formalidad de pedirle al señor Sullivan que perdone a esos árboles, pero descubrirás a una persona muy razonable. Todo está en saber cómo y cuándo. ¿Cómo van la epopeya y el idioma? Espero que no tengas problemas en liberar a la Hija del mar de sus votos. Sigue siendo amiga de todos los elfos buenos y de
tu amigo que te admira
James Cassidy.
P. D. Chico te manda sus respetos. ¿Cómo se dice «gato» en tu idioma? Aunque será difÃcil encontrar algo más gatuno que gato, ¿no?