Emily la de Luna Nueva
Emily la de Luna Nueva John el Altivo contó por todas partes la historia de la petición de Emily al padre Cassidy, disfrutándolo como una buena broma a sus expensas. Rhoda Stuart dijo que ella siempre habÃa sabido que Emily Starr era muy atrevida y la señorita Brownell dijo que nada de lo que hiciera Emily Starr podÃa sorprenderla; el doctor Burnley la llamó «diablillo» con más admiración que nunca, Perry afirmó que tenÃa valor y Teddy recibió su parte del pastel por haberlo sugerido, y la tÃa Elizabeth lo soportó y la tÃa Laura pensó que podrÃa haber sido peor. Pero el primo Jimmy la hizo sentir muy feliz.
—El jardÃn se habrÃa estropeado y a mà se me habrÃa partido el corazón, Emily —le dijo—. Estuviste maravillosa.
Un mes después, un dÃa que la tÃa Elizabeth habÃa llevado a Emily a Shrewsbury a comprarle un abrigo de invierno, se encontraron con el padre Cassidy en una tienda. La tÃa Elizabeth le hizo una inclinación de cabeza con gran señorÃo, pero Emily tendió su manita delgada.
—¿Qué pasó con la dispensa de Roma? —susurró el padre Cassidy.