Emily la de Luna Nueva
Emily la de Luna Nueva —No le hagas caso, está loca —dijo—. Claro que cuando crezca voy a pedirte que te cases conmigo pero…
—No podrÃa, la tÃa Elizabeth…
—Ah, pero entonces aceptará. Algún dÃa seré Primer Ministro de Canadá.
—Pero yo no querré, estoy segura de que no voy a querer.
—Querrás cuando seas mayor. Ilse es más guapa, por supuesto, y no sé por qué me gustas más tú, pero es asÃ.
—¡No vuelvas a hablarme asÃ! —ordenó Emily, comenzando a recuperar la dignidad.
—No, claro que no. No hasta que seamos mayores. A mà me da tanta vergüenza como a ti —dijo Perry con una sonrisita tÃmida—. TenÃa que explicar algo después de que la tÃa Tom se entrometiera asÃ. Pero, yo no tengo la culpa, asà que no te enfades conmigo. Y recuerda que algún dÃa te lo pediré. Y creo que Teddy Kent también.
Emily se alejaba con altivez pero, ante eso, se volvió y dijo por encima del hombro, frÃamente.
—Si me lo pide, me casaré con él.
—Si lo haces, le partiré la cabeza —gritó Perry, furioso otra vez.
Pero Emily siguió caminando hacia su casa y subió a la buhardilla a pensar.