Emily la de Luna Nueva
Emily la de Luna Nueva —No puedes, no hay nadie para llevarte. No pensarás que Caroline puede llevarte hasta Blair Water, ¿no?
—Entonces me voy andando.
La tÃa Nancy golpeó furiosamente en el suelo con el bastón.
—Te quedarás aquà hasta que yo lo decida, señorita. No tolero otros caprichos que los mÃos. Caroline lo sabe, ¿verdad, Caroline? Siéntate a desayunar y come, ¡come!
La tÃa Nancy miró con dureza a Emily.
—No me quiero quedar aquà —replicó Emily—. No voy a pasar otra noche en esa habitación embrujada. Fue una crueldad suya ponerme allÃ. Si… —Emily respondió a la mirada dura de la tÃa Nancy con otra mirada dura— si yo fuera Salomé, pedirÃa su cabeza en una bandeja.
—¡Caramba! ¿Qué son esas tonterÃas de habitaciones embrujadas? No tenemos fantasmas en Wyther Grange. ¿No, Caroline? No nos parecen higiénicos.
—Hay algo espantoso en esa habitación; estuvo toda la noche murmurando, gimiendo y llorando al otro lado de la pared de la cabecera de mi cama. No me voy a quedar, no.