Rilla la de Ingleside
Rilla la de Ingleside —Un ejército averiado, vencido, pero no desmoralizado —murmuró el doctor al leer un despacho desde Londres—. ¿Será posible que se esté hablando asà del ejército británico?
La señora Blythe agregó, abatida:
—Esta guerra va a durar mucho tiempo.
De pronto, la fe de Susan, sumergida temporalmente, renació triunfante:
—No se olvide, mi querida señora, de que el ejército británico no es lo mismo que la marina británica. Tenemos que acordarnos de eso, siempre, siempre. Además, vienen los rusos; aunque tengo que confesar que no sé mucho sobre ellos y no les tengo demasiada confianza.
—Los rusos no van a llegar a tiempo para salvar ParÃs —observó Walter, sombrÃo—. ParÃs es el corazón de Francia y los caminos que llevan a ese corazón están abiertos. Ay, ojalá… —Se detuvo abruptamente y salió.