Valancy Stirling
Valancy Stirling —¿Qué planta es la más peligrosa para la belleza de una joven dama? —propuso el tÃo BenjamÃn para entrar en materia (para aligerar un poco el ambiente, como él mismo hubiera dicho).
Valancy, cuyo deber era responder un «no sé», no pronunció palabra. Y como todos permanecieron en silencio, el tÃo BenjamÃn, tras una pausa llena de expectación, hubo de responder:
—El tomillo[16].
Y sintió que su adivinanza no habÃa resultado graciosa. Miró a Valancy con resentimiento, pues nunca le habÃa fallado antes, pero la joven no parecÃa consciente siquiera de su presencia. Miraba alrededor de la mesa, examinando despiadadamente a cada uno de los miembros de aquella deprimente asamblea de gente sensata, observando su irritación con una sonrisa abstraÃda y divertida.
Aquellas eran las personas por las que habÃa sentido tanto temor y reverencia. Ahora parecÃa mirarlas con nuevos ojos.