Valancy Stirling
Valancy Stirling El tío James pensó que la conversación caía a un nivel muy bajo de cotilleos personales, y trató de elevarlo iniciando una conversación abstracta sobre «la suprema felicidad». Se pidió entonces que cada uno expresara su idea de «la suprema felicidad».
La tía Mildred opinó que la suprema felicidad —para una mujer— era ser una esposa y madre cariñosa y amada. La tía Wellington pensó que sería poder viajar a Europa. Olive sugirió que sería convertirse en una gran cantante como Tetrazzini[19]. La prima Gladys manifestó con tristeza que su mayor felicidad sería estar liberada —totalmente liberada— de su neuritis. La suprema felicidad de la prima Georgiana sería «tener de regreso a Richard, su querido hermano muerto». La tía Alberta manifestó con vaguedad que la suprema felicidad se encontraba en la «poesía de la vida» y se apresuró a darle algunas órdenes a su criada para evitar que le preguntaran a qué se refería. La señora Frederick argumentó que la suprema felicidad era pasar su vida en amoroso servicio a los demás, y la prima Stickles y la tía Isabel estuvieron de acuerdo con ella; aunque la tía Isabel con cierto aire de resentimiento, como si pensara que la señora Frederick le había quitado las palabras de la boca.