Valancy Stirling
Valancy Stirling —Exactamente —dijo la prima Georgiana sin recelo—. Cuando hay tanto humo, por fuerza debe haber fuego. Temà que se tratara de un criminal desde que llegó aquà por primera vez. Sentà que tenÃa algo que ocultar; y mi intuición no suele fallarme.
—¡Un criminal! ¡Oh, por supuesto que es un criminal! —exclamó el tÃo Wellington—. Nadie duda tal cosa —mirando a Valancy—. Dicen que ha estado en prisión por malversación de fondos. Yo no lo dudo. Y dicen que forma parte de esa banda que está perpetrando todos esos robos a bancos de todo el paÃs.
—¿Quién lo dice? —preguntó Valancy.
El tÃo Wellington arrugó su fea frente en dirección a la muchacha. ¿Qué se le habÃa metido en la cabeza a esta maldita joven? Ignoró su pregunta.
—Tiene el aspecto de un convicto —espetó el tÃo Benjamin—. Pude notarlo desde la primera vez que lo vi.
El tÃo James declamó:
Un tipo marcado por la mano de la naturaleza.
Llamado a firmar hazañas vergonzosas[20].
Pareció extremadamente complacido de haber logrado enunciar por fin esta última cita. HabÃa esperado esta oportunidad durante toda su vida.