Valancy Stirling
Valancy Stirling —Si se refiere —dijo Valancy apasionadamente— a que Barney Snaith es el padre del hijo de Cecily Gay, se equivoca. Es una mentira perversa.
A pesar de su indignación, Valancy se divertÃa enormemente ante la visión de los rostros congregados a la mesa festiva. No habÃa visto cosa igual desde aquel dÃa del aniversario de la tÃa Gladys —Valancy contaba entonces diecisiete años— cuando se descubrió que la escuela habÃa logrado meterle ALGO en la cabeza: ¡Piojos!
A Valancy se le habÃan terminado los eufemismos.
La pobre señora Frederick casi perdió el conocimiento. Aún creÃa —o fingÃa creer— que Valancy suponÃa que los niños venÃan de ParÃs.
—¡Shhhht-shhht! —imploró la prima Stickles.
—No tengo intención alguna de callarme —dijo Valancy perversamente—. Me he callado toda la vida. Gritaré si lo deseo. No me hagan desearlo. Y dejen de decir tonterÃas sobre Barney Snaith.