Valancy Stirling
Valancy Stirling —¿Por qué? —preguntó Valancy sagazmente, con una de sus extrañas miradas sesgadas. Sus mejillas se sonrojaron repentinamente ante la idea de lo mucho que Barney Snaith habÃa hecho por ella—. Yo misma siento deseos en ocasiones de maldecir contra algunas cosas.
Por unos instantes Barney se quedó con la mirada fija. ¿Quién era aquella traviesa y pequeña joven? ¿La remilgada criatura que estaba frente a él, hacÃa tan solo dos minutos? Sin duda operaban la magia y las diabluras en aquel viejo y desharrapado jardÃn, cubierto de malas hierbas.
Luego se echó a reÃr.
—Será un alivio entonces que alguien lo haga por usted. ¿Seguro que no desea nada más que el bacalao?
—Esta tarde no, gracias. Pero me atrevo a decir que tendré a menudo algunas diligencias que pedirle cuando vaya a Port Lawrence. No puedo confiar en que el señor Gay recuerde todo lo que le pido.
Finalmente Barney se subió a su Lady Jane y se marchó. Después de su partida, Valancy permaneció en el jardÃn por un largo tiempo.