Valancy Stirling
Valancy Stirling ParecĂa tan fácil hablar con Barney Snaith. De algĂşn modo, hablar con Ă©l —con este terrible Barney Snaith de espeluznantes historias y misterioso pasado— le resultaba tan fácil y natural como hablar consigo misma.
—Todo el dinero del mundo no podrĂa pagar lo que hace por Cissy —respondiĂł Barney—. Es admirable y muy generoso por su parte. Y si hay algo que pueda hacer para ayudarla de algĂşn modo, es suficiente con que me lo haga saber. Si Abel intenta molestarla…
—No lo hace. Es encantador conmigo. Me gusta Abel —dijo Valancy sinceramente.
—A mà también, pero alguna de las fases de sus borracheras… tal vez aún no lo ha escuchado… cuando empieza a cantar las canciones obscenas…
—¡Oh, sĂ! Fue asĂ como llegĂł anoche a casa. Cissy y yo nos fuimos a nuestra habitaciĂłn y cerramos la puerta para no escucharlo. Se disculpĂł esta mañana. No me asusta ninguna de las etapas de la embriaguez del señor Abel Gay.
—Bueno, estoy seguro de que siempre se portará bien con usted, más allá de sus ebrios aullidos —dijo Barney—; y le he dicho que tiene que dejar de maldecir contra todo cuando usted esté cerca.