Valancy Stirling
Valancy Stirling —Espera —Valancy alzó la mano—. Hablo en serio, pero quiero recuperar el aliento después de haber planteado esa pregunta. Claro está, al hacerla soy perfectamente consciente de que es una de esas cosas que una dama jamás deberÃa pedir.
—Pero ¿por qué?… ¿por qué?
—Por dos razones.
A Valancy todavÃa le costaba respirar, pero miró a Barney fijamente a los ojos; mientras, todos los difuntos Stirling se revolvieron súbitamente en sus tumbas… y los vivos no hicieron nada porque no sabÃan que Valancy le estaba proponiendo lÃcito matrimonio al infame Barney Snaith.
—La primera razón es que yo… yo… —Valancy intentó decir «te quiero», pero no pudo. Tuvo que refugiarse en una pretendida frivolidad—… estoy loca por ti. La segunda razón es… esta.
Le entregó la carta del doctor Trent.
Barney la abrió con el aspecto de un hombre que se siente agradecido de encontrar algo sensato y prudente que llevar a cabo. Mientras la leÃa su rostro cambió. Lo entendió todo… más de lo que quizás Valancy pretendÃa que comprendiese.
—¿Estás segura de que no pueden hacer nada por ti?
Valancy no malinterpretó la pregunta.