Valancy Stirling
Valancy Stirling —SÃ. Conoces la reputación del doctor Trent en lo que respecta a las enfermedades del corazón. No me queda mucho tiempo de vida… quizá solo unos meses… unas pocas semanas. Quiero vivirlas. No puedo regresar a Deerwood…, sabes cómo era mi vida allÃ. Y… —esta vez lo consiguió—… te quiero. Quiero pasar el resto de mi vida contigo. Eso es todo.
Barney apoyó los brazos sobre la cancela, y miró solemnemente hacia una estrella blanca y atrevida que le guiñaba un ojo justo por encima de la chimenea de la cocina de Abel el Aullador.
—No sabes nada sobre mÃ. PodrÃa ser un asesino.
—Es cierto. PodrÃas ser algo espantoso. Todo lo que dicen sobre ti podrÃa ser cierto. Pero me da igual.
—¿Tanto te importo, Valancy? —preguntó Barney con incredulidad, apartando la mirada de la estrella y fijándola en sus ojos… sus misteriosos y extraños ojos.
—Me importas… mucho —contestó Valancy en voz baja. Estaba temblando. Le habÃa llamado por su nombre de pila por primera vez. Escucharle pronunciar su nombre de aquella manera era más dulce de lo que podrÃa haber sido la caricia de cualquier otro hombre.