Valancy Stirling
Valancy Stirling Valancy no invitó a ninguno de ellos a que fuera a visitarla; tenÃa miedo de que solo acudiesen para curiosear. Pero dijo:
—¿Le importa si me paso a verla de vez en cuando, madre?
—Mi casa estará siempre abierta para ti —contestó la señora Frederick con afligida dignidad.
—No deberÃas reconocerla como hija tuya nunca más —dijo el tÃo James con severidad mientras se cerraba la puerta tras Valancy.
—Me resulta bastante difÃcil olvidar que soy madre —admitió la señora Frederick—. ¡Mi pobre muchacha desgraciada!
—Me atreverÃa a decir que el matrimonio no es legal —intervino el tÃo James con tono tranquilizador—. Seguramente ha estado casado antes media docena de veces. Pero no quiero saber nada más de ella. He hecho todo lo que he podido, Amelia. Creo que estarás de acuerdo conmigo en eso. De aquà en adelante —el tÃo James lo dijo con una solemnidad terrible—, Valancy está muerta para mÃ.
—La señora de Barney Snaith —dijo la prima Georgiana, como si estuviese haciendo una prueba con el fin de comprobar cómo sonaba.