Valancy Stirling
Valancy Stirling —Allan Tierney nunca se equivoca —dijo Barney—. Te olvidas, Luz de Luna, de que existen distintas clases de belleza. Tu imaginación está obsesionada por el ejemplo demasiado obvio de tu prima Olive. Oh, la he visto… es deslumbrante, pero Allan Tierney jamás querrÃa pintarla. Usando una frase terrible pero muy expresiva, pone todo el género en el escaparate. Sin embargo, en tu subconsciente albergas la convicción de que nadie puede ser hermoso si no se parece a Olive. Además, tú recuerdas tu rostro tal y como era durante aquellos dÃas en los que a tu alma no le estaba permitido resplandecer a través suyo. Tierney ha dicho algo sobre la curvatura de tu mejilla al mirar hacia atrás por encima de tu hombro. Sabes que te he dicho a menudo que provoca distracción. Y está loco por tus ojos. Si no estuviese complemente seguro de que hablaba solo de un modo profesional —lo cierto es que es un viejo hosco solterón, ya sabes—, estarÃa celoso.
—Bueno, no quiero que me pinte —dijo Valancy—. Espero que se lo hayas dicho.