Valancy Stirling
Valancy Stirling —¿Verdad que sÃ? —repuso el doctor Redfern, captando la gracia… aunque no exactamente la misma que Valancy—. Bueno, usted parece una joven sensata y me atreverÃa a decir que tiene mucha influencia sobre Bernie. ¿Es capaz de conseguir que regrese a la civilización y que viva como el resto de la gente? Tengo una casa allá arriba. Grande como un castillo. Amueblada como un palacio. Quiero disfrutar de compañÃa en ella… de la esposa de Bernie… los hijos de Bernie.
—¿Se ha casado Ethel Traverse? —preguntó Valancy sin venir a cuento.
—SÃ, que Dios la bendiga. Dos años después de que Bernie se marchase tan precipitadamente. Pero ha enviudado. Está más bonita que nunca. Para serle sincero, esa era mi razón especial para querer encontrar a Bernie. Creà que quizás podrÃan solucionarlo; pero, como es natural, todo eso ya no tiene sentido. No importa. La esposa que Bernie ha elegido es suficientemente buena para mÃ. Ahora es a mi muchacho a quien quiero. ¿Cree que volverá pronto?
—No lo sé. Pero no creo que regrese antes de que anochezca. Quizá bastante tarde. Y puede que no lo haga hasta mañana. Pero puedo acomodarle aquÃ. Mañana sin falta estará de vuelta.
El doctor Redfern sacudió la cabeza.
—Demasiada humedad. No me arriesgaré con el reuma.