Valancy Stirling
Valancy Stirling ¡Vaya! Valancy apartó las pruebas con indiferencia y tomó asiento en la silla giratoria. Cogió la pluma de Barney —que era de lo más repugnante—, se hizo con una hoja de papel y comenzó a escribir. Era incapaz de pensar en nada que decir que no fuesen los hechos evidentes.
Querido Barney,
Esta mañana he acudido a la consulta del doctor Trent y he descubierto que me habÃa enviado la carta equivocada por error. Jamás le ha ocurrido nada grave a mi corazón y me encuentro bastante bien actualmente.
Nunca tuve intención de engañarte. Por favor, créeme. Si no lo hicieses no podrÃa soportarlo. Siento muchÃsimo el equÃvoco; pero estoy segura de que conseguirás el divorcio si soy yo quien te abandona. ¿La deserción es motivo suficiente de divorcio en Canadá? Naturalmente, si hay algo que pueda hacer para ayudar o acelerarlo lo haré con mucho gusto, si tu abogado asà me lo hace saber.
Te doy las gracias por toda la amabilidad que me has dispensado. Jamás la olvidaré. Piensa en mà con tanta generosidad como puedas, porque nunca quise tenderte una trampa. Adiós.
Con todo mi agradecimiento, Valancy.