Valancy Stirling
Valancy Stirling Era muy frÃa y austera, lo sabÃa. Pero intentar decir algo más serÃa peligroso… como romper un dique. No sabÃa qué torrente de frenéticas incoherencias y apasionados tormentos serÃa capaz de proferir. En una postdata añadió:
Tu padre ha estado hoy aquÃ. Volverá mañana. Me lo ha contado todo. Creo que deberÃas regresar junto a él. Te echa mucho de menos.
Metió la carta dentro de un sobre, lo puso a nombre de «Barney» y lo dejó encima del escritorio. Sobre él extendió el collar de perlas. Si hubiesen sido los abalorios que ella creÃa que eran se las hubiese quedado como recuerdo de aquel maravilloso año. Pero no podÃa conservar el regalo de quince mil dólares de un hombre que se habÃa casado con ella por lástima y a quien ahora estaba abandonando. Le dolió renunciar a su preciosa baratija. Pensó que era extraño. El hecho de abandonar a Barney no le dolÃa… todavÃa. YacÃa en su corazón como algo frÃo e inconsciente. Si cobrase vida… Valancy se estremeció y salió.