Valancy Stirling
Valancy Stirling »Entonces… apareciste tú. TenÃa que estar seguro de que me amabas a mà —realmente a m×, no a los millones de mi padre. No existÃa ninguna otra razón por la que quisieras casarte con un diablo indigente con un supuesto historial como el mÃo. Y sentÃa lástima por ti. Oh, sÃ, no niego que me casé contigo porque me dabas pena. Y entonces me di cuenta de que eras la mejor amiga y compañera, la más alegre y sincera, que jamás hubiese tenido un hombre. Gracias a ti volvà a creer en la existencia de la amistad y el amor. El mundo parecÃa bueno de nuevo solo porque tú estabas en él, cariño. Estaba dispuesto a continuar tal y como estábamos para siempre. Lo supe por primera vez la noche que, regresando a casa, vi la luz de mi morada brillar desde fuera de la isla. Y supe que tú estabas allÃ, esperándome. Después de haber pasado toda mi vida sin un hogar era hermoso tener uno. Llegar hambriento por la noche y saber que me esperaban una buena comida, un fuego vivo y tú.