Valancy Stirling
Valancy Stirling —Bueno —Barney se levantó y comenzó a caminar de un lado a otro de la habitación—, eso acabó conmigo. Por completo. Abandoné la civilización, dejé atrás a todos aquellos malditos estúpidos y me dirigà hacia el Yukón. Durante cinco años di vueltas por el mundo y visité todo tipo de extraños lugares. Ganaba lo suficiente para sobrevivir; no querÃa tocar ni un centavo del dinero de papá. Entonces, un buen dÃa, me di cuenta de que Ethel ya no me importaba absolutamente nada en ningún sentido. Era alguien que habÃa conocido en otro mundo… nada más. Pero no tenÃa deseo alguno de volver a mi antigua vida. No querÃa recuperar nada de todo aquello. Era libre y tenÃa intención de continuar siéndolo. Vine a Mistawis… vi la isla de Tom MacMurray. Mi primer libro habÃa sido publicado el año anterior, siendo todo un éxito. TenÃa algo de dinero gracias a los derechos de autor y compré mi isla. Pero me mantuve alejado de la gente. No confiaba en nadie. No creÃa que existiesen en el mundo la auténtica amistad o el amor verdadero… no para mÃ, en cualquier caso: el hijo de las Pastillas Púrpuras. SolÃa regodearme con todas las historias demenciales que contaban sobre mÃ. De hecho, me temo que yo mismo alimenté unas cuantas de ellas, gracias a misteriosas afirmaciones que la gente interpretaba bajo la luz de sus propios prejuicios.