Valancy Stirling
Valancy Stirling Valancy levantó la mirada sobresaltada. Jamás habÃa visto antes a este Barney. ¡Maldiciendo! Ojos oscurecidos por la ira. Labios con un rictus de desagrado. Rostro de un blanco mortecino.
—No me crees porque no quieres hacerlo —dijo Barney con el tono de voz suave que otorga una ira rotunda—. Te has cansado de mÃ. Quieres escapar de esto… librarte de mÃ. Te avergüenzas de las pastillas y los linimentos, igual que ella. Tu orgullo Stirling no es capaz de soportarlos. Todo fue bien mientras creÃas que no te quedaba mucho tiempo de vida. Un buen divertimento… podÃas tolerarme. Pero toda una vida con el hijo del viejo doctor Redfern es algo muy diferente. Oh, lo entiendo perfectamente. He sido un estúpido… pero al fin lo entiendo.
Valancy se irguió. Miró fijamente su enfurecido rostro. Entonces… de repente se echó a reÃr.
—¡Amor mÃo! —exclamó—. ¡Lo dices en serio! ¡Me amas de verdad! No estarÃas tan enfadado si no fuese asÃ.
Barney la observó durante un instante. Entonces la estrechó entre sus brazos con la tenue sonrisa del amante victorioso.
El tÃo Benjamin, quien habÃa permanecido tras la cerradura paralizado por el terror, se relajó de inmediato y regresó de puntillas junto a la señora Frederick y la prima Stickles.