Emily lejos de casa
Emily lejos de casa «Te envÃo un collar de oro tomado de la momia de una princesa de la decimonovena dinastÃa —escribÃa Dean—. Su nombre era Mena y en su epitafio dice que era "de corazón dulce". Por eso pienso que en la Sala de Juicio le fue bien y que los viejos dioses adustos le sonrieron con indulgencia. Este pequeño amuleto ha estado sobre su pecho durante miles de años. Te lo envÃo con el peso de siglos de amor. Creo que tuvo que haber sido un regalo de un enamorado. De lo contrario, ¿por qué iba a descansar sobre su corazón todo ese tiempo? Seguramente fue ella quien asà lo decidió. Otros habrÃan puesto algo más costoso en el cuello de la hija de un rey».
La pequeña alhaja intrigaba a Emily con su encanto y su misterio y, sin embargo, le tenÃa una especie de miedo. Se estremeció cuando se lo puso alrededor de la blanca garganta y pensó en la niña-princesa que lo habÃa usado en aquellos dÃas de un imperio muerto. ¿Cuál era su historia y su secreto?
Naturalmente, a la tÃa Ruth no le habÃa gustado el regalo. ¿Por qué Emily debÃa recibir regalos de Navidad del Giboso Priest?
—Al menos podrÃa haberte regalado algo nuevo, ya que quiso hacerte un regalo —dijo.
—Un recuerdo de El Cairo hecho en Alemania —sugirió Emily, muy seria.