Emily lejos de casa
Emily lejos de casa —Algo parecido —convino la tÃa Ruth, sin pensar—. La señora Ayers tiene un pisapapeles precioso, de vidrio y montado en oro, con la imagen de la Esfinge, que le trajo su hermano de Egipto. Esa cosa vieja parece muy barata.
—¡Barata! TÃa Ruth, ¿te das cuenta de que este collar fue hecho a mano y usado por una princesa egipcia antes de los tiempos de Moisés?
—Ah, bueno, si vas a creer en los cuentos de hadas del Giboso Priest —dijo la tÃa Ruth, muy divertida—. Yo, en tu lugar, no lo usarÃa en público, Emilia. Los Murray nunca usan joyas de segunda. ¿No pensaras ponértelo esta noche, niña?