Emily lejos de casa
Emily lejos de casa A la tarde siguiente, Evelyn Blake encontró a Ilse y a Emily en medio de una hermosa pelea. Al menos Ilse rugÃa mientras Emily estaba sentada, con las piernas cruzadas y una expresión de aburrimiento y altivez en los ojos insolentemente entrecerrados. HabrÃa sido una imagen agradable para una chica que odiaba la intimidad entre las demás. Pero Evelyn Blake no se alegró. Ilse volvÃa a pelear con Emily, ergo, Ilse y Emily se habÃan reconciliado.
—Me alegro tanto de que hayas perdonado a Ilse por aquella broma tan pesada —le dijo con mucha dulzura a Emily al dÃa siguiente—. Claro que fue sólo inconsciencia por parte de ella, yo siempre insistà en eso, en ningún momento se detuvo a pensar en el ridÃculo en que te ponÃa. La pobre Ilse es asÃ. ¿Sabes que yo intenté impedÃrselo? No te lo habÃa dicho antes, claro, porque yo no querÃa ahondar más el problema, pero a ella le dije que era una maldad hacerle eso a una amiga. Pensé que la habÃa disuadido. Es muy dulce de tu parte haberla perdonado, Emily, querida. Tienes mejor corazón que yo. Yo creo que nunca podrÃa perdonar a alguien que me convirtiera en un hazmerreÃr.
—¿Por qué no la mataste? —dijo Ilse, al enterarse por boca de Emily.
—Me limité a entornar los ojos y a mirarla como una Murray —dijo Emily—, y eso es más amargo que la muerte.