Emily lejos de casa
Emily lejos de casa Ésta es una de las situaciones en las que un biógrafo consciente siente que, utilizando la manida frase, su pluma no puede hacerle honores a la escena.
Emily y Perry se quedaron como convertidos en piedra. Lo mismo le sucedió, por un instante, a la tÃa Ruth. La tÃa Ruth esperaba encontrar a Emily escribiendo, como habÃa sucedido una noche, hacÃa un mes, en que Emily estaba inspirada a la hora de dormir y bajó al comedor calentito para escribir en su cuaderno. Pero… ¡aquello! Debo admitir que la apariencia de las cosas no era nada buena. En realidad, creo que no debemos culpar a la tÃa Ruth por su justa indignación.
La tÃa Ruth miró a la desdichada pareja.
—¿Qué estás haciendo tú aqu� —preguntó a Perry.
Stovepipe Town cometió un error.
—Ah, buscando un cuadrado redondo —dijo Perry con desparpajo, y los ojos se le pusieron de pronto luminosos con el brillo de la travesura y de la picardÃa transgresora.
La «impertinencia» de Perry (asà la denominó la tÃa Ruth y yo en realidad creo que sà fue una impertinencia) naturalmente empeoró las cosas. La tÃa Ruth se volvió a Emily.
—Tal vez tú puedas explicarme que haces aquÃ, a estas horas, besando a este individuo en la oscuridad.