Emily lejos de casa
Emily lejos de casa TenÃa las mejillas moradas. Emily la miró interesada. ¿Estaba la tÃa Ruth a punto de ruborizarse? En realidad, Ruth Dutton estaba rememorando unos meses muy desgraciados de su juventud, pasada hacÃa ya tanto. Cuando era una chica de dieciocho años se vio envuelta en una situación muy desagradable. Y habÃa sido inocente, absolutamente inocente. Fue la vÃctima indefensa de una nefasta combinación de circunstancias. Su padre creyó en su historia y su familia la apoyó. Pero durante años sus contemporáneos siguieron creyendo en la evidencia de los hechos, tal vez todavÃa lo creyeran, si es que en algún momento recordaban el asunto. Ruth Dutton se estremeció ante el recuerdo de su sufrimiento bajo el azote del escándalo. Ya no osó negarle credibilidad a la historia de Emily, pero no podÃa ceder con gracia.
—Jimmy —dijo, cortante—, ¿tendrÃas la bondad de ir a sentarte? Supongo que Emily está contando la verdad. Es una lástima que haya tardado tanto tiempo en contarla. Pero si de algo estoy segura es de que ese muchacho trataba de seducirla.
—No, sólo me pidió que me casara con él —replicó Emily, con frialdad.
Se oyeron tres resoplidos en la habitación. Sólo la tÃa Ruth pudo hablar.
—¿Puedo preguntarte si tienes intención de aceptarlo?
—No. Se lo he dicho media docena de veces.