Emily lejos de casa
Emily lejos de casa —Supón, Emily, que alguien que pasara hubiera visto a Perry Miller sentado en la ventana a esa hora de la noche.
—SÃ, claro. Entiendo perfectamente tu punto de vista, tÃa Ruth. Lo único que quiero es que entiendas el mÃo. Fue una tonterÃa abrir la ventana y ponerme a hablar con Perry, de eso me doy cuenta ahora. Sencillamente no se me ocurrió, y después me interesó tanto la historia de sus desdichas en la cena del doctor Hardy que no me di cuenta de que pasaba la hora.
—¿Perry Miller fue a cenar a casa del doctor Hardy? —preguntó la tÃa Elizabeth. Aquello también la hizo tambalear. El mundo, el mundo de los Murray, estaba literalmente patas arriba si alguien de Stovepipe Town habÃa sido invitado a cenar en la calle Queen. En aquel mismo momento la tÃa Ruth recordó con espanto que Perry Miller la habÃa visto con su camisón de franela rosa. Antes no habÃa importado, no era más que el chico que ayudaba en la Luna Nueva. Ahora era un invitado del doctor Hardy.
—SÃ. El doctor Hardy lo considera un orador brillante y dice que tiene un futuro por delante —dijo Emily.