Emily lejos de casa
Emily lejos de casa Elder Forsyth ha tenido que ser un inquisidor en otros tiempos —pensó—. Tiene toda la cara. En este preciso momento disfruta del discurso porque el orador habla del infierno, y Elder Forsyth piensa que todos sus enemigos irán a parar al infierno. SÃ, por eso parece tan satisfecho. Creo que la señora Bowes por la noche sale volando en una escoba. Se le nota. Hace cuatrocientos años habrÃa sido una bruja y Elder Forsyth la habrÃa quemado en la hoguera. Ella odia a todo el mundo; ha de ser terrible odiar a todo el mundo, tener el alma llena de odio. Debo tratar de describir a una persona asà en mi cuaderno. Me pregunto si el odio habrá echado todo el amor fuera de su alma o si aún le quedará algún sentimiento hacia alguien. Si hay algo en ella, puede salvarla. SerÃa una buena idea para un cuento. Tengo que anotarlo antes de acostarme. Le pediré prestado un pedacito de papel a Ilse. No, aquà tengo un pedacito en el libro de himnos. Lo escribiré ahora.