Emily triunfa
Emily triunfa La tÃa Addie, que jamás habÃa perdonado a Emily por rechazar a su hijo, aunque Andrew estaba feliz y apropiadamente, muy apropiadamente, casado, fue difÃcil de soportar. Consiguió hacer sentir a Emily su más condescendiente lástima. HabÃa perdido a Andrew, de modo que debÃa conformarse con el tullido del Giboso Priest. Claro que la tÃa Addie no lo dijo con tan rudas palabras, pero lo mismo daba. Emily comprendió su significado a la perfección.
—Claro que es más rico de lo que puede serlo ningún joven —admitió la tÃa Addie.
—E interesante —añadió Emily—. La mayorÃa de los jóvenes son muy aburridos. No han vivido lo suficiente para aprender que no son las maravillas del mundo que sus madres creen que son.
A los Priest tampoco les gustaba mucho. Tal vez porque no les hacÃa gracia ver que las posesiones de un tÃo rico se escurrieran asà de entre los dedos de la esperanza. DecÃan que Emily Starr se casaba con Dean solamente por su dinero, y los Murray se ocuparon de que ella se enterara de lo que decÃan. Emily sentÃa que los Priest hablaban continua y maliciosamente de ella a sus espaldas.
—Nunca me voy a sentir cómoda con tu familia —le dijo a Dean, rebelándose.