Emily triunfa

Emily triunfa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Esto desafía al infierno. ¡Y él es más feo que un gato bizco!

Emily permaneció quieta unos minutos, viendo alejarse la carreta del viejo Kelly. El anciano había encontrado la única fisura en su armadura y la estocada había llegado a fondo. Un estremecimiento la sacudió como si una brisa de la tumba hubiera soplado a través de su espíritu. De inmediato, le vino a la memoria una vieja, viejísima historia susurrada hacía tiempo por la tía abuela Nancy a Caroline Priest. Dean, se decía, había visto la celebración de una misa negra.

Emily apartó el recuerdo. Aquello era una tontería, un chisme tonto, malicioso y envidioso de gente que no tenía nada que hacer. Pero Dean sabía demasiado. Tenía unos ojos que habían visto muchas cosas. En cierto sentido, ésa había sido parte de la clara fascinación que siempre había ejercido sobre Emily. ¿No había sentido ella siempre, no sentía aún, que él siempre parecía reírse del mundo desde un misterioso lugar de conocimiento interior, un conocimiento que ella no compartía, que no podía compartir, que no quería (para llegar al fondo de la verdad) compartir? Él había perdido el placer intangible, pero real, de la fe y el idealismo. Estaba en lo más hondo de su corazón: una convicción ineludible, por más que quisiera apartarla de sí. Por un momento le dio la razón a Ilse y sintió que ser mujer era decididamente muy difícil.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker