Emily triunfa
Emily triunfa —Puede ser. Pero ¿era amable? Lo dejo en tus manos. Y su padre le tiraba los platos a su esposa cuando lo irritaba. Es un hecho, te lo digo. Aunque el viejo demonio era muy divertido cuando estaba contento.
—Esas cosas siempre se saltan una generación —dijo Emily—. Y si no es asÃ, aprenderé a esquivar.
—Querida niña, hay cosas peores que encajar uno o dos platos. Los platos se pueden esquivar. Pero hay algo que no puedes esquivar. Dime —el viejo Kelly bajó la voz, con aire misterioso—: ¿Tú sabÃas que se dice que con frecuencia los Priest se cansan de estar casados con la misma mujer?
Emily fue culpable de dedicarle al viejo Kelly una de esas sonrisas que tanto desaprobaba la tÃa Elizabeth.
—¿De verdad cree que Dean puede cansarse de m� No soy hermosa, mi querido señor Kelly, pero soy muy interesante.
El viejo Kelly recogió amarras con el aire de quien se rinde.
—Bueno, querida niña, lo que sà tienes es una buena boca para el beso. Veo que estás decidida. Pero yo hubiera pensado que el Señor te tenÃa destinada para algo diferente. Bueno, esperemos llegar a buen puerto. Pero sabe demasiado, ese Giboso Priest sabe demasiado.
El viejo Kelly se fue y esperó estar a prudente distancia para murmurar: