Emily triunfa
Emily triunfa Resultó también que el aparador Chippendale y la mesa de caoba de patas como garras que había en la Luna Nueva eran de Emily. Y Dean tenía infinidad de cosas delicadas y hermosas traídas de todo el mundo: un sofá cubierto con seda rayada que había estado en el salón de una marquesa del Viejo Régimen; una lámpara de hierro forjado, trabajado como encaje, de un viejo palacio veneciano, para colgar en la sala; una alfombra Shiraz; una alfombra de oraciones de Damasco; morrillos de latón de Italia; jades y marfiles de China; vasijas de laca de Japón; un precioso búho verde de porcelana china; un perfumero chino de ágata pintada que había encontrado en un extraño lugar de Mongolia, impregnado todavía con el perfume de oriente, que no se parece en nada al de occidente; una tetera china con unos aterradores dragones dorados enroscados alrededor, dragones con garras de cinco uñas, lo cual revelaba al entendido que había pertenecido a la casa Imperial. Era parte del botín del Palacio de Verano en la Rebelión Boxer, dijo Dean a Emily, pero no quiso decirle cómo había llegado a su poder.
—Todavía no. Algún día. Hay una historia sobre casi cada cosa que he puesto en esta casa.
4