Emily triunfa
Emily triunfa —Nunca lo haré —dijo Emily, impulsiva, tendiéndole las manos—. Eres un hombre encantador, Perry querido. Has hecho maravillas y estoy orgullosa de ti.
Y ahora la fotografÃa que él le habÃa dado estaba destrozada. Emily le dirigió a Ilse una mirada más turbulenta que una tempestad en el mar.
—¡Ilse Burnley, cómo te has atrevido a hacer una cosa asÃ!
—No tienes por qué levantarme las cejas de esa manera, amado demonio —replicó Ilse—. A mà no me hace ningún efecto. No podÃa soportar esa fotografÃa. Y detrás se ve Stovepipe Town.
—Lo que tú has hecho serÃa caracterÃstico de Stovepipe Town.
—Bueno, él se lo buscó. Mirándome con esa sonrisita presuntuosa. «Obsérvame. Yo soy una Persona Pública». Hace tiempo que no sentÃa una satisfacción tan grande como cuando atravesé con tu tijera esos ojos presuntuosos. Si los miraba dos segundos más, me habrÃa puesto a aullar. ¡Ay, cómo odio a Perry Miller! ¡Hinchado como un perro envenenado!
—Me pareció haberte escuchado decir que lo amabas —dijo Emily, con bastante rudeza.