Emily triunfa
Emily triunfa A Emily se le amargó la noche. Pero sentía, sabía, que Ilse se equivocaba con respecto a muchas cosas. Había un consuelo también: era evidente que había guardado bien su propio secreto. Ni siquiera Ilse sospechaba. Lo cual era agradable tanto para la Murray como para la Starr.
4
Pero Emily se quedó mucho rato sentada junto a la ventana, mirando la noche negra convertirse en plata pálida, a medida que la luna salía. Así que las muchachas seguían a Teddy.
Deseó no haber ido corriendo tan rápido cuando él la llamó desde el bosque de John el Altivo. «Oh, silba y hacia ti iré, doncel mío» estaba muy bien para una canción. Pero ella no vivía en una balada escocesa. Y el cambio en la voz de Ilse, ese tono casi confidencial… ¿Ilse tendría intenciones de…? Qué guapa estaba Ilse esta noche. Con ese elegante vestido sin mangas, verde con unas diminutas mariposas doradas, el collar verde que le rodeaba la garganta y le caía hasta las caderas como una larga serpiente verde, con los zapatos verdes con hebillas doradas… Ilse siempre usaba unos zapatos tan hermosos. ¿Tendría intenciones de…? ¿Y en ese caso…?
Después del desayuno, la tía Laura comentó al primo Jimmy que estaba segura de que algo le daba vueltas en la cabeza a su querida niña.