Emily triunfa
Emily triunfa Por un momento de abandono, ella dejó quieta la mano. Pero en seguida le vinieron como un relámpago las palabras de Ilse, atravesándole la conciencia como una daga de fuego: «lo he visto aceptando los tributos»… «dedicando… un toque de la mano como recompensa»… «decir a cada una lo que él creía que ella quería oír». ¿Teddy habría adivinado lo que ella estaba pensando? A Emily sus pensamientos le habían parecido tan intensos que sintió que cualquiera presente podría verlos reflejados. Intolerable. Se puso en pie de un salto, apartando la mano.
—Tengo que irme.
Bruscamente. No pudo ser más suave. Él no debía pensar… no debía creer que… Teddy también se puso de pie. Hubo un cambio en su voz y en su mirada. El momento maravilloso había pasado.