Emily triunfa
Emily triunfa —No somos desconocidos —la interrumpió—. Nos hemos amado en otra vida, por supuesto, y nuestro amor fue algo violento, esplendoroso, un amor eterno. La he reconocido apenas he entrado. No bien se haya recuperado de su dulce sorpresa usted también se dará cuenta. ¿Cuándo puede casarse conmigo?
Que un hombre le pida a una que se case con él a los cinco minutos de haberla conocido es una experiencia más estimulante que placentera. Emily se enfadó.
—Por favor, no diga tonterÃas —soltó, cortante—. No voy a casarme con usted.
—¿Qué no va a casarse conmigo? Jamás me he declarado a ninguna mujer. Yo soy el famoso Mark Greaves. Soy rico. Tengo el encanto y el romanticismo de mi madre francesa y el sentido común de mi padre escocés. Con mi parte francesa siento y recibo su belleza y su misterio. Con mi parte escocesa me inclino ante su reserva y su dignidad. Usted es ideal, adorable. Me han amado muchas mujeres, pero yo no las he amado a ellas. Cuando he entrado en esta habitación era un hombre libre. Salgo de ella cautivo. ¡Encantador cautiverio! ¡Adorable captora! Me arrodillo en espÃritu ante usted.
Emily sintió terror de que se arrodillara literalmente ante ella. El hombre parecÃa capaz de hacerlo. Y si llegaba a entrar la tÃa Elizabeth…