Emily triunfa
Emily triunfa Lo he comprado hoy, con lo que he ganado con mis últimos cuentos. Y es mÃo… mÃo… mÃo. Todas las cosas hermosas que hay en él son mÃas: los paisajes iluminados por la luna, la gracia del olmo inmenso bajo la luz de las estrellas, los pequeños valles en sombras, las flores y los helechos, su primavera cristalina, la música del viento más dulce que la de un viejo violÃn Cremona. Ya nadie puede cortarlo ni profanarlo de ninguna manera.
¡Soy muy feliz! El viento es mi camarada y la estrella de la tarde mi amiga.
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23 de marzo de 19…
¿Hay un sonido en el mundo más triste que el alarido del viento entre los tejados y las ventanas en una noche de tormenta? Parece como si esta noche todos los angustiosos llantos de hermosas mujeres que murieron y fueron olvidadas hace siglos se repitieran en el gemido del viento. Todas mis penas del pasado hallan su voz en él como si gimieran, rogando que se les permita volver a entrar en el alma que las arrojó de sÃ. Hay sonidos extraños en ese viento que llama a mi pequeña ventana. Oigo los llantos de viejos dolores, y el gemido de viejos desencantos, y las canciones fantasmales de esperanzas muertas. El viento de la noche es el alma errante del pasado. No tiene participación en el futuro, por eso está triste.