Emily triunfa
Emily triunfa —Ah, pero escuchad esto —exclamó Emily—. «Peggy Applegath es sencillamente irresistible», «Peg es una personalidad notoriamente vital», «una heroÃna fascinante», «Peg es demasiado encantadora para no creer en ella cuando estamos bajo su embrujo», «una de las muchachas inmortales de la historia de la literatura». ¿Qué me dices ahora de los ojos verdes, primo Jimmy?
El primo Jimmy sacudió la cabeza. No estaba convencido.
—Aquà hay una crÃtica para ti —se burló Emily—. «Un problema psicológico con raÃces que se extienden hacia profundidades subliminales que le habrÃa dado peso y valor al libro de haber sido consideradas de una manera sincera».
—Conozco el significado de todas esas palabras solas, excepto dos, pero a todas juntas no les encuentro ningún sentido —rezongó el primo Jimmy con pesar.
—«Por debajo del tono sugerente y del encanto de la atmósfera hay una espléndida firmeza en la delineación de los personajes».
—Eso tampoco lo entiendo —confesó el primo Jimmy—, pero suena favorable.
—«Un libro convencional; un lugar común».
—¿Qué quiere decir «convencional»? —preguntó la tÃa Elizabeth, que no habÃa preguntado por «transubstanciación» o «agnosticismo».