Emily triunfa
Emily triunfa —Supongo que si su madre viviera, esto no habrÃa sucedido —dijo el doctor, aturdido—. Nunca creà que le interesara Miller. Qué lástima que nadie le torció el pescuezo a tiempo a Ida Mitchell. Ah, sÃ, llora, llora —dijo con ferocidad a la pobre tÃa Laura—. ¿De qué te va a servir moquear? ¡Qué lÃo de mierda! Alguien tiene que decÃrselo a Kent, supongo que me corresponde a mÃ. Y esos tontos aturullados a los que hay que dar de comer… La mitad ha venido para eso. Emily, tú pareces la única persona con una pizca de sentido común en el mundo. Ocúpate de todo, sé buena.
Emily no era de temperamento histérico, pero, por segunda vez en su vida, sintió que lo único que podÃa hacer era pegar un alarido lo más largo y alto que pudiera. Las cosas habÃan llegado a un punto en el que sólo gritar despejarÃa el aire. Sin embargo, hizo ubicar a los invitados en las mesas. La conmoción se calmó un poco cuando vieron que no se iban a quedar sin nada. Sin embargo, el banquete de bodas no fue precisamente un éxito.