Emily triunfa
Emily triunfa —Toda mi vida he intentado decirte que te amo —dijo Teddy—. ¿Te acuerdas de aquella noche, hace muchÃsimo tiempo, en el Camino del Mañana, después de dejar el colegio? Justo cuando iba a reunir el valor para preguntarte si me esperarÃas, tú dijiste que el aire de la noche te hacÃa daño y entraste. Me pareció una excusa para deshacerte de mÃ; yo sabÃa que a ti el aire de la noche te importaba un comino. Eso me disuadió durante años. Cuando me enteré de tu relación con Aylmer Vincent (mamá me contó que estabas comprometida) me sentà fatal. Por primera vez se me ocurrió que en realidad no me pertenecÃas. Y aquel invierno en el que estuviste enferma, casi me vuelvo loco. Lejos, en Francia, sin poder verte. Y todos me escribÃan contándome que Dean Priest estaba siempre contigo y que probablemente os casarÃais si te curabas. Después llegó la noticia de que sà te casabas con él. No quiero hablar de eso. Pero cuando tú… tú… me salvaste de ir al encuentro de mi muerte en el Flavian, supe que sà me pertenecÃas, de una vez y para siempre, lo supieras o no lo supieras. Entonces volvà a intentarlo aquella mañana junto al lago de Blair Water, y tú volviste a rechazarme sin piedad. Apartaste la mano de la mÃa como si fuera una vÃbora. Y nunca contestaste mi carta, Emily, ¿por qué? Me has dicho que siempre me has querido…
—Nunca recibà esa carta.