Emily triunfa
Emily triunfa ¡Si al menos tuviera un amigo con quien hablar! Una noche se despertó y se sorprendió llorando, con una luna tardÃa que brillaba, azul y frÃa, a través de los cristales escarchados de la ventana. HabÃa soñado que Teddy le silbaba desde el bosque de John el Altivo, el antiguo silbido tan querido de los dÃas de la infancia; y ella habÃa salido corriendo, atravesando el jardÃn hasta el bosque. Pero no pudo encontrar a Teddy.
—¡Emily Byrd Starr, que no vuelva a sorprenderte llorando por un sueño! —exclamó con pasión.