UtopÃa
UtopÃa —No veo más diferencia —contestó Rafael—, que la adición de una sÃlaba.
—Llámalo como quieras —insistió Pedro—. Lo que quiero decir, es que ese es el camino para llegar a ser feliz tú, y en el que podrás ser útil tanto a la sociedad como a los ciudadanos.
—Me repugna —dijo Rafael—, ser más feliz a costa de un procedimiento que aborrezco. Ahora mismo vivo como quiero, cosa que dudo les suceda a muchos que visten de púrpura. Por lo demás, abundan y sobran los que apetecen la amistad de los Poderosos. Que yo les falte y algunos más semejantes a mà no creo que les cause excesivo perjuicio.