Piense y hágase rico
Piense y hágase rico La historia de casi cada fortuna comienza el dÃa en que el creador y el vendedor de ideas se conocen y empiezan a trabajar en armonÃa. Carnegie se rodeó de hombres capaces de todo lo que él no podÃa hacer, hombres que creaban ideas, y hombres que ponÃan esas ideas en práctica, y tanto él como los demás llegaron a ser fabulosamente ricos.
Hay millones de personas que se pasan la vida esperando un «golpe de suerte» favorable. Tal vez eso pueda proporcionarnos una oportunidad, pero el plan más seguro consiste en no depender de la suerte. Un «golpe de suerte» favorable fue lo que me ofreció la mejor oportunidad de mi vida, pero tuve que dedicar veinticinco años de esfuerzos en una misma dirección para que esa oportunidad se convirtiese en algo real.
El «golpe de suerte» consistió en conocer a Andrew Carnegie y obtener su cooperación. En aquella ocasión, Carnegie me sugirió la idea de organizar los principios de los logros y los triunfos en una filosofÃa del éxito. Miles de personas han aprovechado los descubrimientos que se han hecho durante estos últimos veinticinco años de investigación, y se han acumulado varias fortunas mediante la aplicación de esta filosofÃa. El comienzo fue sencillo. Era una idea que cualquiera hubiera podido poner en práctica.