Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Andrew Carnegie resaltó este punto más que otros en relación con su descripción de los factores que conducen al éxito en la comercialización de servicios personales, insistiendo reiteradamente en la necesidad de una conducta armoniosa. Subrayó el hecho de que él no conservarÃa a ningún hombre, por más abundante que fuera la cantidad, o eficiente la calidad de su trabajo, a menos que trabajase en un espÃritu de armonÃa. Carnegie insistÃa en que sus hombres fuesen corteses y agradables. Para demostrar que asignaba un elevado valor a esta cualidad, ayudó a enriquecerse a muchos hombres que se ajustaban a sus normas. Los que no lo hacÃan tenÃan que dejar lugar a los otros.
La importancia de una personalidad agradable se destaca porque es un factor que le permite a uno prestar servicios con el espÃritu adecuado. Si uno tiene una personalidad que agrada, y presta sus servicios en espÃritu de armonÃa, éstas son ventajas que suelen compensar deficiencias tanto en la calidad como en la cantidad del servicio ofrecido. Nada, sin embargo, puede sustituir con éxito a una conducta agradable.
EL VALOR CAPITAL DE SUS SERVICIOS