Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Cuando Jefferson hubo terminado de leer, se votó la aprobación del documento, que fue aceptado, y después los cincuenta y seis hombres presentes lo firmaron. Cada uno de ellos ponía en juego su propia vida con la decisión de estampar su firma en aquel papel. Gracias a esa decisión una nación surgió a la existencia; una nación destinada a aportar para siempre a la humanidad el privilegio de tomar sus propias decisiones.
Al analizar los acontecimientos que condujeron a la Declaración de Independencia, podemos estar convencidos de que esta nación, que ahora ostenta una posición de respeto y poder entre todos los demás países del mundo, fue el fruto de la decisión de un equipo de trabajo compuesto por cincuenta y seis hombres. Observe bien el hecho de que su decisión fue lo que aseguró el éxito a los ejércitos de Washington, porque el espíritu de esa decisión estaba en el corazón de cada uno de los soldados que lucharon con él, y sirvió como un poder espiritual que no reconoce lo que es el fracaso.