Piense y hágase rico
Piense y hágase rico La firmeza de decisión exige siempre valor, y, a veces, incluso mucho valor. Los cincuenta y seis hombres que firmaron la Declaración de Independencia pusieron sus vidas en juego cuando decidieron estampar sus firmas en aquel documento. La persona que toma la firme decisión de conseguir un puesto de trabajo determinado, y de que la vida le pague el precio que pide, no pone en juego su vida con esa decisión; lo único que se juega es su libertad económica. La independencia financiera, la riqueza, un negocio deseable o un buen puesto profesional no se encuentran al alcance de la persona que descuida o rechaza la expectativa, la planificación y la exigencia de esas mismas cosas. El que desea obtener riquezas, con el mismo espíritu con el que Samuel Adams deseó obtener la libertad para las colonias, seguro que terminará por acumular una gran fortuna.