Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Examinemos algunos de los sÃntomas del temor a la crÃtica. La mayorÃa de la gente permite que parientes, amigos y público en general influyan sobre ellos de tal modo que no son capaces de vivir su propia vida debido a su temor a la crÃtica.
Muchas personas cometen un error al casarse, pero aceptan la situación y llevan una vida miserable y desgraciada porque temen a la crÃtica que les harÃan si decidieran corregir el error. (Cualquiera que se haya sometido a esta forma de temor conoce muy bien el daño irreparable que causa, ya que destruye la ambición y el deseo de conseguir algo).
Millones de personas descuidan adquirir una educación adecuada porque, tras haber abandonado los estudios, temen a la crÃtica.
Incontables hombres y mujeres, tanto jóvenes como ancianos, permiten que los parientes echen a pique sus vidas en nombre del deber, porque temen a la crÃtica. (El deber no exige a ninguna persona que se someta a la destrucción de sus ambiciones personales y del derecho a vivir su vida a su manera).
La gente se niega a correr riesgos en los negocios porque temen a la crÃtica que se les harÃa si fracasaran. En tales casos, el temor a la crÃtica es mucho más fuerte que el deseo de alcanzar el éxito.