Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Demasiadas personas se niegan a establecer objetivos elevados, e incluso descuidan el seleccionar una carrera, porque temen a la crÃtica de parientes y «amigos», los cuales pueden decir: «No aspires tan alto, porque la gente pensará que estás loco». Cuando Andrew Carnegie me sugirió que dedicara veinte años a la organización de una filosofÃa del logro individual, el primer impulso de mi pensamiento fue el temor a lo que la gente pudiera decir. La sugerencia me planteaba un objetivo que iba mucho más allá de todo lo que yo hubiera concebido. Con la rapidez de un rayo, mi mente empezó a buscar justificaciones y excusas, todas las cuales se remontaban al temor inherente a la crÃtica. Dentro de mÃ, algo me dijo: «No puedes hacerlo, el trabajo es excesivo y exige demasiado tiempo, ¿qué pensarán tus parientes de ti? ¿Cómo te ganarás la vida? Nadie ha organizado jamás una filosofÃa del éxito, ¿qué derecho tienes a pensar que puedes hacerlo? ¿Quién eres tú, en cualquier caso, para apuntar tan alto? Recuerda tu humilde nacimiento, ¿qué sabes tú acerca de la filosofÃa? La gente pensará que estás loco (y lo pensaron), ¿por qué no lo ha hecho otra persona antes que tú?». Estas y otras muchas preguntas cruzaron rápidamente por mi mente y exigieron mi atención. ParecÃa como si, de repente, todo el mundo hubiera vuelto su atención hacia mÃ, con el propósito de ridiculizarme para que abandonase todo deseo de llevar a cabo la sugerencia del señor Carnegie.